martes, 5 de junio de 2012

Nuevo fármaco contra el cáncer de mama


La farmacéutica suiza Roche ha desarrollado una novedosa terapia contra el cáncer de mama, el TDM-1, que está llamada a "revolucionar" el tratamiento de esta enfermedad ya que, por primera vez, agrupa en una única molécula un agente biológico que hace de "caballo de Troya" o "misil teledirigido" para a una potente quimioterapia que se libera al llegar a la célula tumoral.


Este avance, que ha protagonizado la sesión plenaria del Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO, en sus siglas en inglés) que se está celebrando en Chicago (EE.UU), actúa contra un subtipo del cáncer de mama, el subtipo HER-2 positivo, que representa el 20 por ciento de estos tumores.

No obstante, el mecanismo de acción utilizado representa "una nueva forma de abordar el cáncer", como ha señalado Joan Albanell, del Servicio de Oncología del Hospital del Mar de Barcelona, quien ha participado en el desarrollo en España de esta terapia experimental y no descarta que pueda ampliarse en el futuro como primera opción terapéutica de este tipo de cáncer u en otros en los que también juega un papel clave el HER2, como en los tumores gástricos.

En concreto, la molécula incorpora la terapia biológica que hace 10 años revolucionó el tratamiento de esta enfermedad, trastuzumab, comercializado como “Herceptin” también por Roche, y recupera la potente quimioterapia DM1, que se desarrolló hace 20 años pero que no se utilizaba desde entonces por la alta toxicidad que conllevaba.

"Es 20 veces más potente que muchas de las quimioterapias que se utilizan actualmente, de ahí que al administrarse de forma convencional los efectos secundarios fueran muy altos", ha explicado Albanell.

Sin embargo, su unión al trastuzumab permite llevar esta quimioterapia hasta la membrana de la célula tumoral y, una vez allí, se libera. "Los beneficios son espectaculares, al tiempo que se minimizan los efectos secundarios para estas pacientes", ha añadido el jefe de la Unidad de Mama del Hospital Vall d”Hebrón de Barcelona, Javier Cortés.

ESTUDIO CON PARTICIPACIÓN ESPAÑOLA

Los resultados presentados en ASCO para demostrar su eficacia corresponden al estudio internacional “Emilia”, que ha incluido a más de mil pacientes en fase metastásica que sufrieron una recaída tras un primer tratamiento y en el que han participado investigadores y pacientes de los hospitales de La Paz y 12 de Octubre de Madrid, del Vall d*Hebrón de Barcelona, el Miguel Servet de Zaragoza, el Virgen del Rocío de Sevilla, el Arnau de Vilanova de Lleida, el Marqués de Valdecilla de Cantabria, el Reina Sofía de Córdoba y el Instituto Valenciano de Oncología.

En concreto, los resultados han demostrado como este fármaco, que se administra por vía intravenosa una vez cada tres semanas, logra retrasar la evolución del tumor una media de 9,6 meses, frente a los 6,4 meses que consigue la terapia estándar. Además, la tolerancia ha sido muy buena, como prueba que en solo un 15 por ciento de las pacientes hubo que bajar la dosis y solo un 4 por ciento abandonó el estudio.

Aunque todavía faltan por conocer los beneficios sobre la supervivencia global de estas pacientes, Albanell ha avanzado que el objetivo ha de ser solicitar su aprobación inmediata ante las autoridades reguladoras de Estados Unidos y Europa.

OTRA NUEVA MOLÉCULA MEJORA EL POTENCIAL DE LA TERAPIA ESTÁNDAR

Cortés va más allá y asegura que su aparición va a propiciar un cambio en el tratamiento estándar de estos tumores, a lo que también va a contribuir la aparición de otra nueva molécula, el pertuzumab, que combinada con la terapia estándar actúa como un "cinturón de castidad" sobre la proteína HER-2, impidiendo así que el tumor pueda expandirse.

"Los resultados conseguidos son también espectaculares", ha reconocido Cortés, ya que permite retrasar hasta en un 36 por ciento el tiempo de progresión del tumor, según datos del estudio “Cleopatra” también presentados en ASCO.

Dicho estudio ha demostrado que las mujeres tratadas con esta nueva combinación pueden vivir una media de 18 meses libres de enfermedad, frente a los 12,4 meses libres que consigue la terapia estándar. "Estas cifras son muy altas ya que, al ser una mediana, significa que hay un porcentaje de pacientes que pueden estar hasta 6-7 años haciendo su vida normal con su cáncer de mama metastásico".

Además, dos subestudios han demostrado que la tolerancia en pacientes mayores de 65 la tolerancia es "exactamente igual" de baja que en pacientes jóvenes y que la calidad de vida no empeora por añadir otro fármaco.

De hecho, el doctor Cortés ha avanzado que esta misma semana la Agencia Americana del Medicamento (FDA, en sus siglas en inglés) podría dar luz verde a la aprobación de pertuzumab en esta indicación.

El estudio “Cleopatra” también ha contado con participación española,gracias al trabajo de los hospitales de Vall D”Hebron de Barcelona, el Arnau de Vilanova de Lleida, el Instituto Catalán de Oncología (ICO), el 12 de Octubre y el MD Anderson de Madrid, el Virgen de la Victoria de Málaga, el Hospital de Jaén, el Juan Canalejo de Coruña y el Hospital de Tenerife.

Elvira Donoso.

lunes, 4 de junio de 2012

LA OTRA CARA DEL SOL.

Con el calor llega la temporada de la piscina y la playa, y las horas al sol. Sin embargo, la radiación solar puede, además de broncear la piel, causar quemaduras y un envejecimiento precoz. Como una imagen vale más que mil palabras, la revista 'The New England Journal of Medicine' muestra un caso en el que el efecto dañino del sol es más que evidente: Sólo hay que comparar un lado de la cara con el otro y se encontrarán, en menos de cinco segundos, las diferencias.


En cada número de esta prestigiosa revista médica se publica una sección que se titula: 'Imágenes en Medicina'. Suelen ser imágenes obtenidas con radiografías, TACs o resonancias magnéticas de diferentes tipos de trastornos, como los problemas de la piel, bien primarios o derivados de alguna enfermedad más generalizada.


Envejecimiento de la piel por el sol.| Jennifer R.S. Gordon, M.D. y Joaquin C. Brieva, M.D. | NEJM



En un reciente número se publicó esta fotografía que reproducimos ahora. Es la de un varón de 69 años con el lado izquierdo de su cara muy diferente del de su lado derecho. El hombre fue camionero durante 28 años y recibió durante muchas horas diarias la luz del sol por la ventanilla izquierda de su vehículo.

El resultado es un problema que se conoce como dermatoheliosis unilateral y demuestra el poder de la radiación ultravioleta para envejecer la piel. Tal y como explican Jennifer R.S. Gordon y Joaquin C. Brieva, dermatólogos de la Universidad de Northwestern (Chicago, EEUU), al paciente se le recomendó que usara protectores solares, retinoides en crema y que vigilara la aparición de posibles lesiones nuevas que pudieran ser cáncer.


Zonas más expuestas

"La crema que es más efectiva contra el envejecimiento es la que lleva un filtro solar alto", afirma José Luís López Estebaranz, jefe del servicio de Dermatología de la Fundación Hospital Alcorcón. Según este especialista, cada vez llegan más personas a la consulta por envejecimiento precoz. "Estamos viendo sobre todo problemas en antebrazos, escote y piernas. Son las zonas más expuestas a la luz, y puede aparecer dermatoporosis, un trastorno que se manifiesta con zonas pigmentadas, manchas rojas y debilidad excesiva de la piel", asegura.

Otro problema que da con frecuencia es la nuca romboidal. "Se trata de la aparición de arrugas en rombo, muy profundas, en la zona del cuello", explica.

De ahí, que este dermatólogo insista en llevar una correcta fotoprotección, no sólo con cremas protectoras sino con gorros, gafas y manga larga cuando el sol aprieta. "Y no sólo cuando se va a la piscina o la playa. Hay zonas como el escote o la cara que están expuestas todos los días del año. El mejor ejemplo lo ves en los ancianos, que tienen la piel de las zonas no expuestas al sol, como las nalgas, lisa y elástica, y de apariencia mucho más joven que la del resto del cuerpo", incide López Estebaranz.

Quizás camioneros o aficionados a las cabinas de bronceado se lo piensen un poco más cuando miren la fotografía de este paciente y comprueben lo que puede hacer el sol cuando la exposición es constante y excesiva.


Sandra. A

domingo, 3 de junio de 2012

Nanopartículas para aplicar dosis muy altas de antibióticos directamente a bacterias

Durante las últimas décadas, los científicos se han enfrentado a desafíos cada vez más grandes al intentar desarrollar nuevos antibióticos, ya que las bacterias se han vuelto cada vez más resistentes a los medicamentos existentes.

Una estrategia que permitiría combatir tal resistencia sería derrotar las defensas bacterianas usando nanopartículas dirigidas con precisión a los sitios adecuados, lo que permitiría aplicar en ellos grandes dosis de los antibióticos existentes, dosis que no serían aceptables si se liberasen en todo el cuerpo del paciente, como se liberan hoy en día mediante los métodos tradicionales.

En lo que constituye un paso importante hacia esa meta de atacar a las bacterias de forma selectiva con dosis tan altas de antibióticos que superen su capacidad de resistencia a los mismos, un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y el BWH (Brigham and Women's Hospital) ha desarrollado una nanopartícula que está diseñada para evadir al sistema inmunitario y dirigirse a los puntos específicos de la infección para entonces desatar un ataque selectivo con el antibiótico.

El ataque mediante esta especie de "misiles" bioquímicos mitigaría los efectos colaterales de algunos antibióticos y protegería a las bacterias beneficiosas que normalmente viven dentro de nuestros cuerpos
El equipo de Aleks Radovic-Moreno, Robert Langer, Omid Farokzhad, Timothy Lu, Vlad Puscasu y Christopher Yoon dotó a las nuevas nanopartículas con un sistema sencillo pero eficiente de detección química, que activa el "armamento" de la nanopartícula sólo cuando ha llegado a un sitio infectado.

La nanopartícula se adhiere a la bacteria, y entonces empieza a liberar su cargamento de medicamento que está alojado en el centro de la partícula.

En este estudio, los investigadores diseñaron las partículas para liberar la vancomicina, un antibiótico usado para tratar infecciones resistentes a otros medicamentos, pero las partículas pueden ser modificadas a conveniencia para hacer que liberen otros antibióticos o combinaciones de fármacos.

Alberto de la Muela

¿Están sobrevalorados los beneficios de las transfusiones de sangre?

En los últimos tiempos, hay un debate creciente sobre el alcance que deben tener las transfusiones de sangre, y sobre si hay casos en los que pese a ser habitual hacer transfusiones, éstas no aportan un beneficio neto al paciente o incluso lo colocan bajo riesgos innecesarios.

"La transfusión no es tan segura como la gente piensa", advierte elocuentemente el Dr. Steven M. Frank, profesor de anestesiología y medicina intensiva en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos. Él y sus colaboradores han realizado un estudio polémico cuyos resultados aparecen publicados en la revista académica Anesthesiology.

Entre los resultados, destaca la confirmación de que en Estados Unidos, y previsiblemente en otros países, todavía varía mucho el uso de las transfusiones y a menudo se transfunde sangre a pacientes que no la necesitan.

Este uso excesivo de sangre es problemático, porque la sangre es un recurso escaso, y también, según argumenta el equipo del Dr. Frank, porque estudios recientes han mostrado que los pacientes de una cirugía no se benefician, y pueden incluso resultar perjudicados, por transfusiones hechas prematura o innecesariamente.

"En los últimos cinco años, diversos estudios han apoyado que se transfunda menos sangre de la que solíamos suministrar, y nuestra investigación muestra que el personal médico es reticente a adoptar estos nuevos criterios", advierte el Dr. Frank.

En Estados Unidos, las directrices generales de tres sociedades médicas distintas establecen cuándo un paciente de una cirugía debe recibir una transfusión, pero tales directrices tienden a ser vagas, según el Dr. Frank. En un adulto sano, el nivel normal de hemoglobina (la cantidad de glóbulos rojos que transportan oxígeno por el cuerpo) es de aproximadamente 14 gramos por decilitro. Las directrices establecen que cuando el nivel de hemoglobina del paciente cae por debajo de 6 ó 7 gramos por decilitro, al paciente le resultará beneficioso recibir una transfusión de sangre, y que si los niveles están por encima de 10, el paciente no la necesita. Pero ha habido poco consenso acerca de qué hacer cuando los niveles están entre estos dos valores.

Según el Dr. Frank, los estudios recientes sugieren que los médicos pueden esperar sin problema hasta que los niveles de hemoglobina caigan a 7 u 8 antes de realizar una transfusión, incluso en algunos de los pacientes más enfermos.

Por supuesto, en los casos de grandes hemorragias, como por ejemplo por accidentes, es obvio que hay que actuar rápido y que el paciente va a necesitar sangre. Pero en otros casos, según los criterios esgrimidos en el nuevo estudio, el personal médico debería ser un poco menos pródigo con las transfusiones.

Alberto de la Muela
El estudio puede conllevar a la Alostasis  

Alostasis se puede definir como un mecanismo de protección que moviliza al S.N.C, el Sistema endócrino y el Sistema Inmune preparándolo para afrontar el estrés de una determinada situación (interna o externa).  Sin embargo, cuando la alostasis es ineficaz, inadecuada o el agente que la provoca se prolonga por mucho tiempo, evitando así que el individuo logre una correcta adaptación, es donde se produce la llamada carga alostática.
La carga alostática no es otra cosa que una continua respuesta de estrés des-regulada. Este desgaste o agotamiento se produce por una hiperactividad del sistema de alostasis, que a largo plazo puede causar patologías tanto orgánicas como psiquicas.


Kaoutar Ziani Akrirout
1º A

Reconocemos la edad de una persona por su olor corporal

Neurocientíficos del Centro Monell (EE UU) han descubierto que los seres humanos podemos identificar qué edad tiene una persona basándonos únicamente en su olor corporal.

“Como muchos otros animales, a partir del olor corporal somos capaces de conocer la
edad biológica de un sujeto, elegir a una pareja apropiada, evitar a personas enfermas y distinguir a nuestros parientes”, explica Johan Lundström, coautor del trabajo, que publica la revista PLoS One. Y lo más interesante es que esta "información social" transmitida a través del olor corporal cambia a medida que envejecemos.

En una serie de experimentos, Lundström y sus colegas demostraron que las personas son capaces de distinguir olores corporales de personas ancianas (75-95 años), adultas (45-55) y jóvenes (20-30). Y que, además, los olores que nos resultan más suaves y agradables son precisamente los de las personas de mayor edad, mientras que son los jóvenes los que emiten un olor personal "más intenso", a veces calificado como "sudoroso" o "almizclado". Cuando los neurocientíficos compararon las respuestas a los diferentes olores por géneros observaron que los olores de jóvenes y adultos varones eran calificados como más desagradables que los de mujeres de la misma edad. Por el contrario, en edades avanzadas los olores masculinos resultaban más agradables que los femeninos.

Los científicos teorizan que, a nivel biológico, es importante esta diferenciación porque los machos más viejos resultarían "deseables" debido a que sus genes pueden aportar mayor longevidad a la descendencia. Sin embargo, las hembras ancianas deben ser "evitadas" porque sus sistemas reproductivos son más frágiles que los de las jóvenes.

Los investigadores esperan ahora identificar los biomarcadores que nuestro organismo utiliza para identificar la edad a partir del olor, así como determinar los mecanismos cerebrales que permiten reconocer y valorar esta información olfativa.



                                                                                                 Mónica Chacón Parra

Un interruptor de la epilepsia


Los médicos utilizan desde hace décadas una dieta baja en azúcares y rica en grasas para controlar la epilepsia en pacientes que no responden a la medicación, especialmente en niños. Esta alternativa ha demostrado su utilidad y ahora un grupo de investigadores de EEUU ha dado con el interruptor molecular que imita los efectos de esta dieta y que abre la puerta a nuevos tratamientos para ese trastorno.
El principal “alimento” de las neuronas es el azúcar, pero, en situaciones de ayuno, las células nerviosas son capaces de utilizar otros combustibles como los cuerpos cetónicos, que son resultado del metabolismo de los ácidos grasos. Este cambio de fuente energética afecta a su excitabilidad: es más alta con la gluacosa y menor con los derivados de las grasas. De  ahí que la dieta cetogénica reduzca las crisis epilépticas, pero los mecanismos que median este efecto son una incógnita.
“La conexión entre el metabolismo y la epilepsia ha sido todo un puzle”, señala Gary Yellen, catedrático de Neurobiología en la Facultad de Medicina de Harvard (EEUU). “Sabíamos que teníamos que llegar a este vínculo desde un ángulo nuevo”, añade Nika Danial, profesora de Biología Celular en el Dana Farber Cancer Institute. Ambos han formado parte de este estudio que se publica en la revista “Neuron”.
Así que centraron su atención en una proteína llamada BAD. “Desde hace tiempo se conocía su implicación en la muerte celular Nika Danial, mi jefa descubrió que también funciona como interruptor del uso de glucosa en varios tipos celulares”, explica Alfredo Giménez-Cassina, coator del trabajo e investigador postdoc en el Dana Faber. “Queríamos saber si también tenía esa función en el cerebro”.
En una serie de experimentos con ratones –modificados genéticamente para que sus neuronas no tuvieran BAD o presentaran una versión de la proteína que solo conservaba su papel  en la muerte celular- comprobaron que en las neuronas también funciona como interruptor para cambiar el “alimento”.
En ausencia de BAD o de su función metabólica las neuronas cambian su sustrato metabólico de la glucosa a los cuerpos cetónicos.
Al tener neuronas que se nutrían de cuerpos cetónicos, que reducen la excitabilidad de estas células, “estos ratones eran bastante resistentes a la epilepsia”, subraya Giménez-Cassina. Es decir, modificando esta proteína, se consigue el mismo efecto que con una dieta baja en azúcares y rica en grasas pero “evitando los efectos colaterales que tiene una alimentación así, que son bastante malos”, señala el investigador español.
Aunque se trata de una trabajo muy preliminar, “es una nueva vía que a través de su manipulación podría evitar los efectos de la dieta cetogénica. El siguiente paso a nivel molecular es averiguar cómo se produce exactamente este cambio de sustrato. En líneas más generales, estamos nuevos modelos animales que sean más relevantes”, continúa Giménez-Cassina. “A más largo plazo, habría que intentar ver si se puede manipular con fármacos”.
  
Verónica Nieto